Llevo más de dos años usando Hostinger como mi hosting principal. En ese tiempo he creado tres sitios web distintos: un portafolio profesional para mis servicios freelance, un blog de contenido orientado a SEO y un sitio corporativo para un cliente que preferí alojar en mi propia cuenta. Esta review está basada en mi experiencia real del día a día, no en pruebas de laboratorio ni en copiar especificaciones de su página de ventas.
Voy a contarte lo bueno, lo malo y lo que me hubiera gustado saber antes de contratar. Si estás evaluando Hostinger como opción de hosting desde México, Colombia, Argentina, Chile, Perú o cualquier otro país de Latinoamérica, esta review te va a dar la perspectiva que necesitas para decidir.
El Proceso de Contratación y Configuración Inicial
Contraté el plan Business de Hostinger porque necesitaba alojar múltiples sitios y quería las copias de seguridad diarias automáticas que no vienen en el plan más básico. El proceso de compra fue directo: elegí el plan, seleccioné el período de 24 meses para obtener mejor precio y pagué con mi tarjeta Visa. El cobro se procesó sin problema desde Latinoamérica, algo que no siempre es el caso con otros proveedores internacionales.
La configuración inicial tomó menos de lo esperado. El panel de control hPanel de Hostinger es considerablemente más intuitivo que el cPanel tradicional que usan otros proveedores. Todo está organizado de forma lógica, con secciones claras para dominios, emails, bases de datos, archivos y configuraciones avanzadas. Y lo más importante: todo está en español. Cada menú, cada opción, cada mensaje de ayuda.
Instalé WordPress en mi primer sitio usando el instalador automático. Literalmente fueron tres clics: elegir el dominio, poner el nombre del sitio y la contraseña del administrador. En menos de dos minutos tenía WordPress funcionando. Para alguien que ha configurado hosting manualmente en servidores dedicados, esta simplicidad es un alivio enorme cuando lo que quieres es ponerte a trabajar en tu contenido, no en configuraciones técnicas.
El segundo sitio lo creé un par de semanas después, y el tercero a los dos meses. Agregar nuevos sitios web al mismo plan es igual de sencillo: vas a la sección de sitios web, haces clic en "Agregar sitio web" y repites el proceso. No hay costos adicionales mientras estés dentro del límite de sitios que permite tu plan.
Velocidad y Rendimiento: Las Pruebas Reales
La velocidad es probablemente el aspecto donde Hostinger me ha sorprendido más positivamente. Cuando contraté el servicio, mis expectativas no eran altísimas considerando el precio. Sin embargo, los resultados han sido consistentemente buenos.
Mi blog de contenido, que tiene alrededor de 80 artículos publicados con imágenes optimizadas y un tema de WordPress liviano, carga en un promedio de 1.2 segundos para visitantes en México y Colombia. En Google PageSpeed Insights, la puntuación de rendimiento se mantiene entre 88 y 95 en móvil y entre 95 y 100 en escritorio. Estos números están a la par o incluso por encima de lo que ofrecen hostings más caros.
El portafolio freelance, que es un sitio más simple con menos contenido pero más elementos visuales como imágenes de alta calidad y animaciones sutiles, carga en aproximadamente 1.5 segundos. La puntuación en PageSpeed fluctúa entre 82 y 90 en móvil, lo cual es aceptable considerando la cantidad de recursos gráficos.
El sitio corporativo del cliente, construido con Elementor y con más plugins activos que los otros dos, es el más lento de los tres con tiempos de carga de 2.1 a 2.8 segundos. Aquí la responsabilidad es compartida entre el hosting y la cantidad de scripts que carga Elementor. Después de aplicar algunas optimizaciones de caché y comprimir imágenes, bajó a 1.8 segundos promedio.
Hostinger utiliza servidores LiteSpeed con caché integrado, lo que marca una diferencia notable frente a hosting compartido con Apache. La activación del LiteSpeed Cache en WordPress es automática y gratuita. Además, el CDN incluido ayuda a distribuir el contenido estático desde servidores más cercanos a los visitantes.
Un dato importante: en los dos años que llevo usando el servicio, solo he experimentado dos caídas de servicio. Una duró aproximadamente 20 minutos y la otra menos de 10. El uptime real ha sido superior al 99.9%, que es lo que prometen.
Soporte Técnico: Lo Bueno y Lo Mejorable
He contactado al soporte técnico de Hostinger en siete u ocho ocasiones a lo largo de estos dos años. La experiencia ha sido mixta, siendo honesto.
Lo bueno: El chat en vivo funciona las 24 horas y siempre hay agentes disponibles en español. El tiempo de espera para conectar con un agente rara vez supera los 5 minutos. En cuatro de las ocasiones que contacté al soporte, el problema se resolvió en la primera interacción. Los agentes son amables, pacientes y siguen un proceso sistemático para diagnosticar el problema.
Lo mejorable: En dos ocasiones sentí que el agente de primera línea estaba siguiendo un script genérico sin entender realmente mi problema. Tuve que explicar el mismo tema de dos formas diferentes antes de que escalaran mi caso a alguien con más conocimiento técnico. En una de esas veces, la resolución total tomó casi una hora. No es terrible, pero comparado con SiteGround, donde el soporte de primera línea suele ser más técnico, se nota la diferencia.
Un punto positivo adicional: la base de conocimientos y tutoriales en español es extensa y bien escrita. En varias ocasiones encontré la solución a mi problema buscando en sus tutoriales antes de contactar al soporte. Tienen guías paso a paso para prácticamente todo: configurar emails, instalar certificados SSL, optimizar WordPress, configurar redirecciones y mucho más.
Precios: Lo Que Pagas y Lo Que Obtienes
Hablemos del tema que más interesa: el dinero. Hostinger es conocido por sus precios agresivos en la primera contratación, pero necesitas entender la estructura completa de precios antes de comprometerte.
Yo pagué el plan Business por 24 meses a un precio de $3.99 USD al mes, lo que significó un desembolso total de aproximadamente $96 USD por dos años de hosting. Eso incluye hosting para hasta 100 sitios web, 200 GB de almacenamiento NVMe, copias de seguridad diarias, certificado SSL gratuito, dominio gratuito el primer año, email profesional y CDN.
Ahora, la renovación es donde la cosa cambia. El plan Business renueva a $8.99 USD al mes si pagas por 48 meses o a un precio mayor por períodos más cortos. Si bien es más del doble del precio de introducción, sigue siendo competitivo comparado con SiteGround ($27.99 USD/mes en renovación) o Bluehost ($19.99 USD/mes). En el universo del hosting, la renovación de Hostinger sigue estando entre las más accesibles del mercado.
Un truco que funciona: antes de que se cumpla tu período de contratación, revisa si hay ofertas especiales para "clientes existentes" o considera contactar al soporte para negociar un precio de renovación mejor. Algunos usuarios han reportado éxito pidiendo descuentos directamente. Otra opción es crear una nueva cuenta y contratar de nuevo con precio de introducción, migrando tus sitios. No es lo más elegante, pero funciona.
Para freelancers en LATAM, el pago es sencillo. Aceptan Visa, Mastercard, PayPal y Google Pay. Desde México, el cargo se procesa sin problema en cualquier tarjeta de crédito o débito con habilitación de compras internacionales. En Colombia, Chile y Perú aplica lo mismo. En Argentina, ten en cuenta los impuestos sobre compras en moneda extranjera que incrementan el costo efectivo entre un 60% y 75% dependiendo de la regulación vigente, lo cual es importante considerarlo en tu presupuesto.
Funcionalidades que Realmente Uso (y las que No)
Hostinger incluye muchas funcionalidades en sus planes. Después de dos años de uso, puedo decirte cuáles realmente aportan valor y cuáles son más marketing que utilidad práctica.
Lo que uso constantemente: El instalador de WordPress, las copias de seguridad automáticas (me salvaron una vez cuando una actualización de plugin rompió mi sitio), el certificado SSL gratuito que se renueva automáticamente, el panel de gestión de archivos para ediciones rápidas sin necesidad de FTP, los emails profesionales con mi dominio propio y el acceso SSH para tareas más avanzadas.
Lo que uso ocasionalmente: El CDN (lo tengo activado pero rara vez necesito configurarlo), las estadísticas de uso de recursos (útil cuando quiero verificar que mis sitios no están consumiendo demasiado), y la herramienta de staging para probar cambios antes de publicarlos en producción.
Lo que nunca uso: El constructor de sitios web propio de Hostinger (prefiero WordPress), la herramienta de logo maker y algunos complementos que ofrecen durante la compra como protección DDoS premium o posicionamiento SEO avanzado.
Comparación Honesta con Alternativas
Para darte una perspectiva completa, he probado otros hostings antes de quedarme con Hostinger y también he configurado servidores para clientes en otras plataformas.
Comparado con SiteGround, Hostinger pierde en calidad de soporte técnico y gana ampliamente en precio. El rendimiento es comparable, con SiteGround llevando una ligera ventaja en velocidad pura. Si tu presupuesto te lo permite, SiteGround es objetivamente superior, pero cuesta entre 3 y 4 veces más en renovación.
Comparado con Bluehost, Hostinger gana en velocidad, precio y experiencia de usuario del panel de control. El único punto donde Bluehost tiene ventaja es en la integración nativa con WordPress, pero en la práctica la diferencia es mínima.
Comparado con DigitalOcean, es como comparar manzanas con naranjas. DigitalOcean te da más control pero requiere conocimientos técnicos. Hostinger te da una experiencia gestionada donde todo funciona sin que tengas que preocuparte por actualizaciones de servidor, parches de seguridad o configuración de firewall.
Mi Veredicto: ¿Lo Recomiendo?
Después de dos años y tres sitios web, mi respuesta es sí, lo recomiendo con matices. Hostinger es la mejor opción para freelancers en Latinoamérica que buscan hosting confiable, rápido y asequible con soporte en español.
No es perfecto. El soporte de primera línea podría ser más técnico, los precios de renovación son considerablemente más altos que los de introducción (aunque siguen siendo competitivos) y ocasionalmente hay limitaciones de recursos en hosting compartido si tu sitio tiene picos de tráfico muy altos.
Pero para lo que la mayoría de freelancers necesita, que es un portafolio profesional, un blog que cargue rápido y un email con dominio propio, Hostinger cumple de sobra. Los tres sitios que tengo alojados ahí funcionan bien, cargan rápido y me han dado cero problemas graves en más de 700 días de uso continuo.
Si estás evaluando contratar Hostinger, mi consejo es que elijas el plan Business o superior, contrates por el período más largo posible para obtener el mejor precio y actives LiteSpeed Cache inmediatamente después de instalar WordPress. Con esa base, vas a tener un hosting que trabaja para ti sin dolores de cabeza.